Buscando a Bauti

29/03/2011
Nuestro ángel es el fruto de mucha búsqueda; tratamos durante tres años de estimulación mediante tratamientos hormonales pues una amenorrea de primer grado nos impedía lograrlo en forma natural, lo esperamos y lo buscamos con mucho amor, y cuando por fin el análisis clínico dio positivo fue llorar de la alegría por que nuestro sueño se hacia realidad.
Toda nuestra familia había seguido nuestro tratamiento, y las ilusiones eran muy compartidas... se hizo promesas a todos los santos... todos esperaban a Bauti.
Con un embarazo muy tóxico los primeros tres meses, la panza de Luciana crecía y las ilusiones también, teníamos 28 años y era todo imaginar lo que nos deparaba esta nueva etapa.
Un 28 de noviembre, doce días antes de lo esperado llego Bauti, en un día de calor infernal y con muchos cortes de luz, por cesárea pues después de muchas horas de labor de parto, no conseguíamos la dilatación suficiente.
Luciana entro a la sala de quirófano, afuera esperábamos Chela (abuela materna) y yo y, apenas minutos más tarde un llanto cortó el silencio, y enseguida sale Bautista en los brazos de la pediatra, hermoso, pequeño y largo al mismo tiempo.
No lo podíamos creer estaba con nosotros. Bautista nuestro pequeño y nosotros papás.